sábado, 25 de abril de 2026

ELLA AMA DESDE EL LIENZO DE SU CARMIN






 
Ella ama desde el lienzo de su carmín,  
calla en la espera de los labios que la dibujan,  
entrega con el alma saliéndose por su boca;  
ya no espera ni se queja, sólo se aleja.

Y camina,  
como quien lleva el pecho lleno de estaciones,  
con la raíz temblando todavía en la memoria  
y un puñado de luz guardado en los bolsillos.

Sabe del viento  
que deshace los nombres en la tarde,  
del agua que insiste  
aunque la piedra calle,  
del silencio que a veces es un hogar  
y otras un filo.

Pero sigue,  
porque en su paso crece la tierra,  
y cada huella es un latido que se abre,  
una promesa que no pide nada,  
un gesto de pan para los días que vienen.

Y si mira atrás,  
no es por nostalgia,  
sino para agradecer la sombra  
que la sostuvo cuando ardía,  
el rumor antiguo que aún la nombra  
sin poseerla.

Avanza así,  
con la dignidad de quien se entrega sin rendirse,  
con la ternura de quien aprendió a perder  
sin perderse,  
con la certeza humilde  
de que todo lo amado deja un resplandor  
que no se apaga.

sábado, 3 de enero de 2026

La vida es un rio...



La vida es un río que no mira atrás,  
avanza sin preguntar,  
como un caballo desbocado 
que no acepta riendas ni mapas antiguos.

Lo que fue duerme en un cofre enterrado,  
un perfume que ya no encuentra piel.  
Lo que vendrá es una constelación lejana,  
una luz que aún no tiene nombre.

Pero el ahora…el ahora es una llama que te roza los dedos,  
un tambor secreto golpeando en tu pecho,  
una corriente tibia que te atraviesa y te reclama enter@..

Es un fruto que solo existe si lo muerdes,  
un puente que se construye mientras lo cruzas,  
una ventana abierta que no sabe de relojes.

Respira este instante  
como quien bebe agua recién nacida.  
Camina dentro de tu propio latido.  
Haz hogar en el aire que te sostiene.

Porque el resto —lo que se fue, lo que aún no llega—, son solo sombras 
conversando entre sí.  
La vida está aquí,  desnuda,  
ardiendo en tu nombre.

lunes, 17 de noviembre de 2025

TE LO TENIA QUE DECIR

TE LO TENIA QUE DECIR...porque soy tu amiga, porque te quiero y porque yo sé lo que es estar ahí...

- Que si te mandan a la chi&nga$da… tú vete, pero vete sin tanto drama.
- No andes llorando con el rímel hasta las rodillas ni haciendo maletas de dignidad, no.
- Agarra tus ganas, tus canas y tus demonios, y lárgate con todo el glamour que una mujer libre puede cargar en un solo suspiro.

Y sí, allá, en la chi&nga$da, no hay necesidad de andar peinada ni con tacones:

- Vas con tu cara lavada, el cabello revuelto y un suéter medio roto, porque allá nadie te va a juzgar.
- Todos andan igual: despeinados y curándose el alma.

Llegando, te sirves un mezcal (o dos, por si acaso):

- Te sientas con tus demonios —que a estas alturas ya son casi tus compadres— y les dices: “Pues ni modo, muchachos, aquí nos tocó sanar”.
- Luego te sirves un chocolate con pan, porque el azúcar cura mejor que el despecho.

Y mírame bien:

- No hay que tenerle miedo a la chi&nga$da.
- Es el mejor spa emocional que existe.
- Allá te limpias las lágrimas, te planchas el corazón y te pintas una sonrisa nueva sin filtro.

Y cuando te veas al espejo, vas a decir:

- “¡Ah caray, si hasta la piel se me ve más luminosa desde que me mandaron por aquí!”
- Porque allá una se vuelve más honesta, más libre, más canija.

Te da por reírte sola, por bailar en bata, por poner la música que te gusta y no la que le gustaba al otro:

- Te da por dormir sin brasier, por comer pan en la noche y por mandar al carajo los “qué dirán”.

Así que sí, si te mandan a la chi&nga$da, vete…

- Pero vete bonita, riéndote, con el alma encuerada, sin ch€ne$s en la piel, y el corazón sin culpa.
- Porque allá no se sufre, se florece.

Y cuando regreses —porque una siempre regresa distinta—:

- Vas a venir más sabia, más libre y con un brillo que ni el mejor filtro de Instagram te da.
- Porque, aunque suene feo… a veces, la chi&nga$da es el mejor destino turístico para el amor propio.

domingo, 13 de julio de 2025

NO SE TU NOMBRE...






 
No sé tu nombre. Brota, indiferente,  
sobre el cerrojo oscuro, tan callada,  
como si el sol, al irse, de pasada,  
le confiara su luz más decadente.  
Flor sin cartel, sin mapa, transparente,  
de un blanco que en lo gris halla posada,  
y al filo del ocaso, enamorada,  
vigila el sueño frágil del presente.  
¿Será señal? ¿Será promesa incierta  
de que hasta el corazón más aferrado  
guarda una puerta abierta, aunque encubierta?  
Quizá no haya candado bien cerrado  
si existe esta blancura, casi yerta,  
que al fin del día deja su recado.