TE LO TENIA QUE DECIR...porque soy tu amiga, porque te quiero y porque yo sé lo que es estar ahí...
- Que si te mandan a la chi&nga$da… tú vete, pero vete sin tanto drama.
- No andes llorando con el rímel hasta las rodillas ni haciendo maletas de dignidad, no.
- Agarra tus ganas, tus canas y tus demonios, y lárgate con todo el glamour que una mujer libre puede cargar en un solo suspiro.
Y sí, allá, en la chi&nga$da, no hay necesidad de andar peinada ni con tacones:
- Vas con tu cara lavada, el cabello revuelto y un suéter medio roto, porque allá nadie te va a juzgar.
- Todos andan igual: despeinados y curándose el alma.
Llegando, te sirves un mezcal (o dos, por si acaso):
- Te sientas con tus demonios —que a estas alturas ya son casi tus compadres— y les dices: “Pues ni modo, muchachos, aquí nos tocó sanar”.
- Luego te sirves un chocolate con pan, porque el azúcar cura mejor que el despecho.
Y mírame bien:
- No hay que tenerle miedo a la chi&nga$da.
- Es el mejor spa emocional que existe.
- Allá te limpias las lágrimas, te planchas el corazón y te pintas una sonrisa nueva sin filtro.
Y cuando te veas al espejo, vas a decir:
- “¡Ah caray, si hasta la piel se me ve más luminosa desde que me mandaron por aquí!”
- Porque allá una se vuelve más honesta, más libre, más canija.
Te da por reírte sola, por bailar en bata, por poner la música que te gusta y no la que le gustaba al otro:
- Te da por dormir sin brasier, por comer pan en la noche y por mandar al carajo los “qué dirán”.
Así que sí, si te mandan a la chi&nga$da, vete…
- Pero vete bonita, riéndote, con el alma encuerada, sin ch€ne$s en la piel, y el corazón sin culpa.
- Porque allá no se sufre, se florece.
Y cuando regreses —porque una siempre regresa distinta—:
- Vas a venir más sabia, más libre y con un brillo que ni el mejor filtro de Instagram te da.
- Porque, aunque suene feo… a veces, la chi&nga$da es el mejor destino turístico para el amor propio.
